CARTOGRAFÍA

 

GPSLa utilidad básica del GPS es que nos permite conocer nuestra posición con un error inferior a 15 metros, en cualquier instante, de día o de noche y prácticamente en cualquier lugar del globo terráqueo. Bien, nuestra posición es, por ejemplo, 3º21′10″ W y 41º10′04″ N ¿Y ahora qué?. Pues esto nos permitiría transladar estas coordenadas a un mapa que llevemos junto al GPS y saber entonces en qué lugar nos encontramos. De hecho, así se utilizaban los primeros receptores que salieron al mercado. Aunque esto ya supone un enorme avance frente a otros instrumentos como la brújula o el sextante, si queremos saber dónde estamos en cada momento, puede ser un poco engorroso tener que parar de vez en cuando para pasar las coordenadas al plano.

Con el avance tecnológico de las pantallas gráficas, se llegó a una solución fantástica: el mapa dinámico. Si pasamos el mapa a una pantalla gráfica y la conectamos con el receptor GPS, las posiciones que éste vaya enviando quedan reflejadas inmediatamente en el mapa de la pantalla, aun en plena marcha por cualquier ruta o senda que estemos recorriendo. Y no sólo podemos ver nuestra posición en diferentes momentos, sino tambien la traza que hemos recorrido y señalar los puntos de interes que queramos conservar, marcados sobre la marcha o incorporados previamente.

Tambien podemos conocer nuestro rumbo y velocidad, así como la distancia hasta nuestro destino y el tiempo que tardaremos en llegar. Podemos incluso explorar un camino o senda, sin saber hacia donde vamos, pero con la tranquilidad que siempre podremos recorrerla en sentido inverso sin riesgo de perdernos.

 

TIPOS DE MAPAS

Mapas Raster

Una imagen de tipo “raster” o “mapa de bits” es una imagen formada por una gran matriz de puntos (pixels) muy pequeños de diferentes colores, como por ejemplo las fotografías de una cámara digital. Un mapa raster es una imagen que normalmente ha sido escaneada a partir de un mapa en papel (aunque también puede ser una foto de satélite o una foto aérea).

 

Mapa raster

 

Se caracterizan por:

  1. Conforman archivos de gran tamaño, por lo que requieren mucho espacio de almacenamiento.
  2. Tienen un tamaño óptimo de visualización, perdiendo nitidez al agrandarse o reducirse (Zoom + o Zoom -).
  3. Pueden tener todo el colorido y los detalles que se requiera.
  4. Es sencillo de producir a partir de una imagen impresa como un mapa (sólo hay que escanearlo y, como veremos más adelante, georeferenciarlo).

Mapas Vectoriales

En este caso los mapas están representados por vectores o expresiones gráficas de ecuaciones matemáticas, que se ven en la pantalla en forma de figuras geométricas, tales como líneas, puntos, círculos, polígonos, etc. Combinando estas figuras geométricas se forma la imagen final.

 

 

Sus principales características son:

  1. Se almacenan en archivos de poco tamaño, requiriendo por ello pocos recursos de almacenamiento.
  2. Su representación siempre es nítida y no pierden nitidez al agrandarse o reducirse (Zoom + o Zoom -).
  3. Tienen una capacidad de detalle bastante limitada, por lo que suelen ser mapas mas bien esquemáticos que sólo representan los aspectos principales que se quieren mostrar.
  4. Es complejo producir (no está al alcance del público hacerse uno a medida).

Los mapas empleados por los receptores GPS de coche (TomTom, Viamichelin,…) son mapas vectoriales. Los mapas que se utilizan en el campo o las cartas de navegación suelen ser mapas raster.

 

CARGA DE MAPAS EN EL GPS 

Al igual que los mapas vectoriales siempre deben ser proporcionados por un fabricante o por una empresa de cartografía, debido a su complejidad, los mapas “raster” podrán ser adquiridos a una empresa o producidos por nosotros, según lo permita o no cada marca de GPS. Las marcas más conocidas suelen emplear cartografía en formato “propietario” que sólo ellos pueden suministrar, y esto supone, además de un mayor precio, que pueda no estar disponible el mapa que necesitemos en un momento dado. Es el caso de Garmin, que utiliza Map Source, o de Lowrance con su Map Create.

Si queremos utilizar un mapa propio, conocido y del lugar especifico que nos interesa, siempre que el GPS lo permita podemos usar un software especializado como OziExplorer, Fugawi, Quo Vadis, Track Maker u otros. Estos programas utilizan mapas de tipo raster, que pueden ser generados por el propio usuario escaneando la imagen del mapa que interese y guardándola en un archivo con alguno de los formatos de imagen más comunes como tif, jpg, bmp o png.

A continuación estos programas nos permiten calibrar la imagen, es decir georeferenciarla. Para ello debemos identificar en el mapa algunos puntos cuyas coordenadas geográficas conocemos, de modo que a partir de ellos el programa pueda deducir la posición geográfica de cualquier otro punto del mapa. Para georeferenciarlo también necesitamos introducir algunos datos del mapa original, como la proyección utilizada y su datum.